Mazo de acompañamiento para el duelo.
El dolor de perder a alguien importante no se cura con prisa, se acompaña con presencia.
Un mazo de cartas pensado para sostener ese proceso, con preguntas de reflexión, ejercicios de conexión con el cuerpo y las emociones, y actividades para compartir en familia o grupo.
Cada carta invita a hacer una pausa, a preguntarte cómo estás acompañando tu dolor hoy, dónde lo sientes en el cuerpo, qué cambió con la ausencia, y qué parte de esa persona sigue viva en ti. No hay una forma correcta de vivir el duelo (algunos necesitan llorar, otros conversar, caminar o simplemente guardar silencio) y este mazo respeta cada uno de esos caminos.
Ideal para usar en soledad, como ritual íntimo de reflexión, en grupo o familia, como un espacio compartido para nombrar lo que se siente y honrar lo vivido. También es una herramienta valiosa para terapeutas y facilitadores que acompañan procesos de pérdida.
Un lugar para encontrarnos no busca apurar el dolor, sino darle espacio, tiempo y palabras.
Cantidad de cartas: 15
Envoltorio: Bolsa de tela hecha a mano.





